jueves, 1 de agosto de 2013


Tarta de Puri
Juro que la planifiqué con tiempo, con el corazón, y asesoramiento de mi gurú de tartas, pero mis manos no estuvieron a la altura de las circunstancias, amén de una temperatura de 30º en casa. Y el fondant que parecía chicle, la buttercream que decidió hacer de las suyas. Los bizcochos que aunque cortados con la lira, y valorados con un nivel, vamos que quedaron planos, planos se inflaron en el centro. En resumen, intención hubo, pero esta tarta iba a su bola.
Aún así la pongo porque sí, hala!
Los pisos fueron bizcochos de chocolate y vainilla, alternados con una buttercream de cerezas, excepto la tartita de arriba, toda de vainilla y emborrachada con licor de ron de naranja en honor a "mi Puri" que se me casa.
Desde aquí amiga mía muchas felicidades por todos los años teniéndote cerca...
Se va a reír cuando vea todas las arrugas, grietas y porrazos que tiene la tarta, pero lo dejo como un ejercicio de intenciones fastidiado por el fantasma de alguna tarta en pena. 














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